En ciencias sociales, asimilación se refiere a los cambios culturales que los miembros de una sociedad modifican o sustituyen perdiendo sus rasgos culturales originales para identificarse con otra cultura generalmente mayoritaria o dominante. Estos tipos de cambios culturales suelen ser inducidos o impuestos habiendo sido referidos generalmente a casos relacionados con migraciones o asentamientos de distintos grupos con culturas diferentes en un mismo territorio.
Las teorías de asimiliación
Las teorías sobre asimilación fueron desarrolladas por la Escuela de Chicago a partir de los estudios llevados a cabo por William I. Thomas y Florian Znaniecki (2004 [1918-1920]) y Louis Wirth (1956 [1928]) con inmigrantes europeos en Estados Unidos. Estos autores consideran la asimilación como un proceso unilineal e inevitable que se inicia con el asentamiento de la primera generación de inmigrantes en las sociedades receptoras y que continúa con las siguientes. Desde entonces la asimilación, que parte de principios funcionalistas, se convirtió en la mayor preocupación de los estudios migratorios explicándola como un proceso lineal que sigue distintas fases sin considerar en sus análisis ni contextos históricos ni estructuras dominantes tanto en las sociedades de origen como de destino que puedan influir en la adaptación de los migrantes (Portes y Börocz 1998).
Nacionales y extranjeros
Según Nina Glick Schiller (2007)Levitt y Glick Schiller, las teorías asimilacionistas han propiciado la esencialización de conceptos como “nacionales y extranjeros” utilizándolos como binomio analítico siguiendo el siguiendo esquema:
- Situando las investigaciones sobre migración exclusivamente dentro de fronteras nacionales.
- Racializando conceptos referidos al origen nacional como valores nacionales que han legitimado el “racismo científico” en los estudios migratorios.
- Desarrollando narrativas hegemónicas basada en “raza y nación”.
Frente a la homogeneización del proceso de asimilación, en las últimas décadas han surgido otras propuestas como son los modelos de etnicidad reactiva o de asimilación segmentada, analizando
el proceso en la segunda generación teniendo en cuenta condiciones estructurales en las sociedades de asentamiento que propician fenómenos sociales como el racismo o la exclusión social (Portes & Rumbaut 1996; Zhou & Bankston 1998).
Tipos de asimilación
Estas nuevas orientaciones consideran que en el proceso de asimilación podrían darse distintos tipos aculturación y/o asimilación: selectiva o disonante.
En la primera, la segunda generación mantiene valores culturales de las sociedades de origen de sus padres que compatibilizan con los de la sociedad de asentamiento, posibilitando una mejor adaptación de ésta a las sociedades de asentamiento y, consecuente, una mayor movilidad social.
Por el contrario, en la asimilación disonante no se daría ni lo uno ni lo otro, favoreciendo en todo caso cierta exclusión social (Portes y Rumbaut 1996).
No obstante, estas reorientaciones han sido también cuestionadas al considerarse al tiempo que no superan narrativas hegemónicas anteriores sobre “raza” y “nación”, mantienen esquemas básicos de análisis del asimilacionismo anterior o un multiculturalismo basado en la “integración” que se realizan desde aproximaciones centradas en el estado-nación (Glick Schiller 2007; Wimmer 2007).


